lunes, 30 de noviembre de 2015

No es una opción


A veces no tengo más opciones que la de sonreír y mezclarme 
pero otras
quiero acurrucarme sola
y lamer mis heridas,
-también a veces es la única forma de curarse- .

Estoy viviendo, 
viviendo como no supe hacerlo, 
como nunca creí que lo haría,
y eso también forma parte del miedo que ahora me envuelve 
y que a la vez 
alienta el fuego 
que una vez creí ver en mi. 

Ya no puedo rendirme, 
pero eso no significa que no quiera hacerlo.

Sigo 
avanzando 
poco 
poco 
no 
sé 
como
pero avanzo. 
 



 


sábado, 7 de noviembre de 2015

No se si llamarte suerte.

No sé lo que has hecho,
pero desde que estás
me miro más al espejo 
y sonrío más
y me siento guapa.

No sé lo que es 
ni tampoco si será 
pero hay algo en ti que me resulta descaradamente bonito
y no tengo miedo de lo que pueda pasar. 

He tirado la moneda 
me ha salido tu cara 
y ahora no puedo dejar de mirarte.

-Algo tenía que salir bien-

No sé de qué manera los polos opuestos se atraen
pero quiero averiguar lo que nos une.

No tienes idea
de las atrocidades que ha cometido tu sonrisa 
desde que la ví,
me ha cambiado la vida 
y me permito ser feliz,
mis heridas escuecen menos 
y no tengo miedo a decir sí. 


Tengo la inquietud del que espera algo
y no sé si es bueno o malo 
pero lo que sí sé
es que has aparecido en el momento que menos esperaba 
y eso
tiene que ser una puta señal. 

Me niego a creer que después de todo
no te hayas cruzado por mi vida para no quedarte a ver pasar la nuestra,
tenemos todo el tiempo del mundo 
y ninguna frontera.

Vamos a descubrirnos 
vamos a taparnos 
vamos a sentirnos,
pero vamos,
que no hay nada que lo impida,
que no me importa lo demás
que quiero atreverme contigo poco a poco a dejarme llevar.