No sé lo que has hecho,
pero desde que estás
me miro más al espejo
y sonrío más
y me siento guapa.
No sé lo que es
ni tampoco si será
pero hay algo en ti que me resulta descaradamente bonito
y no tengo miedo de lo que pueda pasar.
He tirado la moneda
me ha salido tu cara
y ahora no puedo dejar de mirarte.
-Algo tenía que salir bien-
No sé de qué manera los polos opuestos se atraen
pero quiero averiguar lo que nos une.
No tienes idea
de las atrocidades que ha cometido tu sonrisa
desde que la ví,
me ha cambiado la vida
y me permito ser feliz,
mis heridas escuecen menos
y no tengo miedo a decir sí.
Tengo la inquietud del que espera algo
y no sé si es bueno o malo
pero lo que sí sé
es que has aparecido en el momento que menos esperaba
y eso
tiene que ser una puta señal.
Me niego a creer que después de todo
no te hayas cruzado por mi vida para no quedarte a ver pasar la nuestra,
tenemos todo el tiempo del mundo
y ninguna frontera.
Vamos a descubrirnos
vamos a taparnos
vamos a sentirnos,
pero vamos,
que no hay nada que lo impida,
que no me importa lo demás
que quiero atreverme contigo poco a poco a dejarme llevar.