A veces no tengo más opciones que la de sonreír y mezclarme
pero otras
quiero acurrucarme sola
y lamer mis heridas,
-también a veces es la única forma de curarse- .
Estoy viviendo,
viviendo como no supe hacerlo,
como nunca creí que lo haría,
y eso también forma parte del miedo que ahora me envuelve
y que a la vez
alienta el fuego
que una vez creí ver en mi.
Ya no puedo rendirme,
pero eso no significa que no quiera hacerlo.
Sigo
avanzando
poco
a
poco
y
no
sé
como
pero avanzo.
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