sábado, 23 de abril de 2016

23 lunas llenas.

No te preocupes.
Nadie lo ha visto.
Nadie ha visto que te levantabas cada día
sin querer levantarte.
Nadie ha visto que te arrastras por las esquinas de una casa vacía

Nadie ha visto la pérdida

porque todos han visto las ganancias.

Tranquila,
de eso se trata,
no muestres vulnerabilidad
porque irán a por ti
y ya será tarde.

No te muestres endeble
que nadie se explique como has llegado hasta aquí
no dejes que nadie lo sepa.

No dejes que nadie sepa
que tu vida no es lo que dejas ver,
no le cuentes a nadie que era su cuerpo postrado en la cama
indefenso
el que ahora levanta el tuyo.

No digas que te hicieron daño
porque lo volverán a hacer
y tendrás que callarte.

No digas que te sientes sola
cuando el mundo tiene planes
y tu prefieres meterte en la cama.

No digas a nadie
que tienes los armarios del corazón vacíos desde que se fue
y que en tu pena ya no hay cavidad para los domingos.

No le digas a nadie
que a veces te ahogas
con la sangre de tus propias heridas.

No cuentes que te vas a dormir cada noche
lijando los pocos recuerdos que te quedan de él
para deshacerte de todo el dolor
y hacerle espacio a otro.

Lo haces tan jodidamente bien
que a veces
eres tú
la que no se lo cree.





jueves, 21 de abril de 2016

Lo importante del camino: caminar.

Aquel día se quedó descalza en el andén
mirando como su vida pasaba de largo,
anduvo lágrimas y lágrimas para llegar hasta allí
y cuando al fin
se le presentó ese destino ansiado
enfrente de sus semejantes
ella
se puso a bailar una vieja canción que sonaba en su cabeza
y empezó a reír a carcajadas
justo después de darse cuenta
de la belleza que posee el mar
si aprendes a desahogarte
porque ya no deseaba emprender aquel viaje,
sintió
que ya había vivido
aquello que soñaba
en el mismo camino
que la trajo hasta aquí.





miércoles, 20 de abril de 2016

Todo esto antes era retórico

Sé que te odias a ti mismo.
Lo sé.
Lo he visto.
Sé como te sientes.
Has dejado que te disfrace el egoísmo
y la envidia.
No soportas a nadie
ni si quiera a ti
escapas de la realidad
sin cuidado
y a veces el mundo te pilla por sorpresa.

Ves a todas esas personas
con capacidad de logro
y te sientes atacado por la rabia
y te piensas un enorme cuchillo en las manos de quien te ofrece agua
y tu ego
no te deja más que despreciarla
y te inventas una retahíla de argumentos
que tapen
tantos complejos
tanto dolor.

Te diré una cosa:
estamos solos,
y somos unos cobardes
y nos hacemos los valientes
cuando no podemos serlo.

Pero la verdad,
es que basta con cerrar los ojos y respirar.

A la vista
todo son margaritas
pero no existen dos iguales,
En cambio,
cuando vas a cogerla
siempre
escoges la que más te gusta.

Tú no eres más que nadie
pero nadie es más que tú,
no te dejes enjaular por todo lo que piensas
ni te guíes por los restos de otras personas que te dijeron que no podías
y hazlo
por las personas que te empujan a hacerlo
porque amar es eso,
la felicidad de quien tenemos presente
y solo quien lo haga de verdad
te dirá que eres capaz de cualquier cosa.

Tú único impedimento

eres tú.


domingo, 3 de abril de 2016

Estación de daños.

Es inmenso todo lo que puede abarcar un poema
cuando te faltan las palabras
y te sobra el dolor y la ira
y te obligas a escribir
con un látigo de dudas azotándote la espalda
como un esclavo se convence a sí mismo
y se resigna ante la desesperación.
Me cabrea que el amor
sea siempre mi fuente
y mi fondo,
me he dado cuenta de que no podré superarme
mientras siga escribiendo
como si pidiese que me amen,
no es justo que la literatura
dependa de si alguien se va o se queda.
Me cabrea guiarme por las migas de cariño
que otros van tirando
y que yo voy recogiendo
y que nunca encuentran el camino de vuelta a casa.
Soy demasiado exigente
si pido de alguien
que se acurruque toda la vida conmigo
para acariciar los días
con la punta de nuestros dedos
y huir de los calendarios
para querernos a destiempo
cuando todo el mundo esté durmiendo
y nosotros soñando.
Creo que tengo dudas existenciales
pero a veces desaparezco
me vuelvo inerte
y todo al mi alrededor se torna satánico
y ninguna mano es capaz de salvaamarme
de este infierno que a veces se forma
cuando todo el mundo desaparece a mi sombra.
Vivo en un mundo paralelo al resto
en el que todos los días es invierno
y me cuestiono la existencia de este frío casi irrevocable
y me señalo a mi misma con el dedo
por ser culpable de este enero eterno
por ser estación de daños
y no
de tragos largos.
Voy dando tumbos
de un lado para otro en una habitación cerrada.
Hoy he vuelto a olvidar como recordarle,
ya casi no recuerdo los matices de su cara
y me asusta que el tiempo pueda llegar a ser tan despreciable
de borrar mi razón de vivir.
Porque a veces,
siento que han manipulado mi brújula
y pierdo el norte buscando en las esdrújulas
de todo cuanto me rodeo.
Y no sé si escucho su voz 
para guiarme
en esta oscuridad que a veces me envuelve
será que no tengo fe
pero sé
que debes estar en alguna parte.
Malditos poemas.