Hubo un tiempo en el que la vida me dio tregua y tuve la oportunidad de bailar con ella,
era tan bonita que por un momento me enamoré de su esencia.
Pero me engañó
como engaña un amigo:
en silencio y sonriendo.
Y ahora se ha ido,
a veces la odio por lo que me hizo,
pero entonces me acuerdo que fui yo quien la engañó a ella,
porque yo sabia que ella se iría y quise pisarle los piés para que supiera lo que hacia.
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