te has posado sobre mi garganta
no tengo prisa
disfruto la pausa
y tengo la tonta necesidad de sonreír todo el tiempo.
He llegado hasta aquí de la mano de mil conclusiones
y puedo decir
que soy felíz
que tengo vacíos dentro de mi
pero que disfruto de saber
que si hoy he llegado hasta aquí
puedo llegar incluso más lejos.
Sufro a veces
a conciencia de todo
y huyo con la excusa del qué no podrá pasar ya que no haya pasado,
pero otras,
me asumo que no hay nada que no cure más que el tiempo
que nada es eterno
que todo se convierte en recuerdos
y aprendes a quedarte siempre con lo bueno
de las personas,
de la vida.
Paso por alto muchas cosas
para detenerme a mirar otras
que estaban ahí desde el principio
y que nunca fuí capaz de ver
Adoro a mi madre,
y viéndola a ella
creo que no puedo ser tan fuerte
día tras día,
ganando batallas,
pero aprendo de sus cicatrices
de su valentía
y su poder de ser capaz sobre todo lo que ella desee hacer.
Porque lucha.
Y hace que nunca quiera rendirme
porque veo su sonrisa
y sé que todo merece la pena.
Tengo dolor
pero también alegría
y aprendo de la primera
y me aferro a la segunda.
He descubierto un secreto;
si sonríes
te sonríen
y es una bonita forma de ver la vida.
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